Cuando el viernes pasado fui a la conferencia “El diversionismo ideológico del rock, la moda y los enfermitos”, no pensé salir de allí con tanto asombro.
Ese día fui buscando respuestas a las cosas y hechos que no he podido entender jamás. El por qué del odio contra los frikis, homosexuales, gente que viste de manera diferente a lo que la media de la población entiende como normal
Enterarme por boca de los protagonistas de la época, las atrocidades que se vivieron en Cuba en los primeros años de la Revolución, fue algo verdaderamente fuerte para mi. Yo he vivido en carne propia la discriminación y el rechazo por parte de esta sociedad, tan solo por el hecho de tener el pelo largo, usar aretes y estar tatuado, pero todo eso es nada comparado con los testimonios que escuche ese día.
En un país que siempre ha proclamado a los cuatro vientos que la educación es para todos, sin importar raza o sexo, te expulsaban de los centros estudiantiles universitarios, solo por la más mínima sospecha de ser homosexual. Grupos de “revolucionarios” arremetían contra cualquier persona en la calle si se le veía usar un pantalón bien apretado, o una falda corta, sandalias o con una onda elvispresliana, y cuando dije arremetían, no era para dar consejos precisamente. Muchos intelectuales fueron censurados y desmoralizados en público y lo que es peor aún, por los medios de difusión.
Creo que todo ese odio va más allá del machismo tropical imperante en este país, va mas allá de los cánones impuestos por la revolución, van más allá del modelo de hombre que se pretendía crear para construir y fortalecer la obra de los que bajaron de la Sierra Maestra en Enero de 1959. Hombres que cuando entraron en La Habana el día 8 de ese mismo mes, lucían orondos sus largas cabelleras, tupidas barbas, collares hechos con sus propias manos, vestidos de verde olivo y botas (mas friki que un guerrillero hay que mandarlo a hacer…!).
Todo eso fue el resultado de una mala interpretación, mentes estúpidas, personas sentadas en sillas equivocadas. Por eso todo estaba mal desde el inicio y sigue estándolo.
Ahora ya no es tan drástico, ya no te expulsan de una escuela por ser gay, ni grupos de “revolucionarios” extremistas te golpean en la calle, pero la discriminación no termina, las mujeres, los negros, los pobres, los homosexuales, los frikis, podemos contar nuestras propias historias.
No creo que esto sea un fenómeno solo de Cuba, claro que no. A mi lo que me jode es que en esos años, el mundo vivía una constante revolución. Las guerrillas en Centro América, la Revolución Cubana, los Beatles, Jimi Hendrix, The Doors, Janis Joplin, la guerra de Viet Nam. Todas las juventudes del mundo luchando por la igualdad. Y fue aquí, precisamente en Cuba, que se tomaron las cosas justo por el lado opuesto. ¿Por que? pues porque todo lo que sonara extranjerizante era malo, porque los gays son libres y expresan lo que sienten al mundo y era malo, porque el Rock & Roll venia del norte y era en inglés y eso era malo. Sigo sin entender.

Ivan "El Terrible" Fariñas @ Conferencia “El diversionismo ideológico del rock, la moda y los enfermitos”
A la mayoría de las personas que ese día usaron de la palabra, fácilmente se les podía notar el rencor acumulado durante años, la tristeza por la censura, el no poder expresar nunca lo que sintieron. Pero es hora ya de que cambiemos, dejemos todo eso atrás y nos propongamos recomenzar una nueva obra, ver lo que juntos podemos hacer y lograr, como personas y cubanos que somos.
Porque todos somos parte de esta sociedad, aunque vistamos raro, usemos aretes o tatuajes y escuchemos música en inglés.
Todas las fotos cortesía de Boris Caro @ Habana 713








